Cómo sacar tu coche del almacenamiento invernal
La nieve se está derritiendo, se están limpiando las carreteras de sal y es hora de sacar tu coche del estacionamiento invernal. Ya sea que tengas un hermoso clásico o tu coche favorito para el día a día, volver a ponerlo en marcha es emocionante.
Descubra cuál es el mejor momento para sacar su coche del almacenamiento invernal y qué revisar en su coche antes de arrancarlo.

1. Determine cuándo sacar su automóvil del almacenamiento de invierno.
El momento oportuno lo es todo, y sacar tu coche del invernaje no es la excepción. La fecha óptima para volver a poner tu preciado vehículo en circulación depende de las condiciones meteorológicas locales. Generalmente, tendrás que esperar a que haya pasado el riesgo de nieve y la sal de la carretera se haya evaporado. Esto ayuda a evitar que tu coche se oxide innecesariamente.
2. Compruebe los cables
Aunque no hayas conducido tu coche en los últimos meses, es posible que los roedores lo hayan convertido en un refugio improvisado. Por desgracia, los roedores son malos inquilinos y suelen disfrutar royendo el cableado de sus viviendas. Así que, antes de arrancar el coche o incluso de girar la llave de contacto, echa un vistazo bajo el capó para ver si hay algo inusual.
Los agujeros en los conductos de admisión de aire o las secciones roídas del cableado son posibles señales de alerta. Si su coche no arranca, tiene dificultades para arrancar o si algún sistema falla mientras está en marcha, lleve su vehículo a una revisión profesional lo antes posible.
3. Busque fugas
La goma de la manguera puede ser un excelente aliado para los roedores que se hayan instalado en su vehículo estacionado durante su ausencia. Además, las bajas temperaturas pueden dañar componentes de goma como sellos y mangueras.
Antes de arrancar el coche después de haberlo guardado durante el invierno, revise si hay tuberías dañadas o agrietadas. También busque fugas; suelen ser un indicio de un problema que necesita atención. Si encuentra una fuga, utilice la siguiente tabla para determinar el tipo de líquido:
| Tipo de líquido | Colorear | textura | Olor |
|---|---|---|---|
| Líquido de transmisión automática | rojo | لزج | Un poquito dulce |
| Aceite de motor usado | marrón o negro | لزج | Poco o nada, a veces huele ligeramente a quemado. |
| Aceite de motor o de engranaje nuevo | Amarillo o ámbar | لزج | Poco o ningún olor — ligeramente perfumado |
| gasolina o diésel | Amarillo, transparente o de color paja. | La gasolina es ligera y a menudo fría al tacto. El diésel tiene una textura aceitosa. |
Huele a combustible. Un olor penetrante. |
| refrigerante del motor | Verde, amarillo, azul, rojo o naranja | Viscosidad media, resbaladiza. | A menudo huele dulce. |
| Líquido lavaparabrisas | Cualquier color del espectro | Ligero y resbaladizo | Poco o nada, a veces ligeramente jabonoso |
4. Comprueba el estado de tu batería
Al arrancar con cables un coche antiguo que ha estado parado, o cualquier otro vehículo, el estado y la carga de la batería son cruciales. El desuso y las bajas temperaturas pueden ser una combinación fatal para la batería del coche, así que compruebe su carga con un multímetro o una caja de arranque. A menos que su coche use una batería de seis voltios, el multímetro debería marcar 12.6 voltios al conectarlo a una batería completamente cargada. De lo contrario, es posible que deba recargar o reemplazar la batería si el vehículo no arranca por sí solo.
Consejo profesional: Usar un conservador de batería puede ayudar a reducir el riesgo de daños al guardar el coche durante periodos prolongados. Carga la batería lentamente y ayuda a mantener su carga durante periodos prolongados de inactividad.
5. Revisa los neumáticos de tu coche
Antes de emprender su primer viaje después del invierno, revise sus neumáticos para detectar si tienen baja presión o pinchazos causados por un almacenamiento prolongado. Si tienen baja presión, ínflelos a la presión recomendada por el fabricante. Esta recomendación suele encontrarse en el umbral de la puerta del conductor. Si se han formado pinchazos en sus neumáticos, llévelos a su centro Firestone local para que los inspeccionen profesionales.
La próxima vez que guarde su automóvil durante el invierno, es posible que pueda evitar los puntos planos estacionándolo nuevamente cada pocas semanas o dejándolo sobre soportes de gato.
Consejo profesional: Si tiene juegos específicos de neumáticos de invierno y verano (lo cual recomendamos encarecidamente), ¡asegúrese de seguir nuestra guía para el almacenamiento de neumáticos entre temporadas! Si aún no tiene neumáticos específicos para cada temporada, considere los neumáticos Bridgestone Potenza, disponibles en versiones para toda estación y de verano.
6. Compruebe las pastillas de freno.
Al revisar sus neumáticos, aproveche para revisar los discos de freno (si son visibles a través de los pasos de rueda). Asegúrese de que tengan suficiente lubricante. Si experimenta alguna molestia al conducir o si los discos de freno parecen desgastados, lleve su auto a mantenimiento inmediatamente.
Consejo profesional: Al guardar el vehículo durante períodos prolongados, asegúrese de desactivar el freno de mano. Si lo deja puesto accidentalmente, la corrosión puede provocar que los discos se suelden a las superficies del rotor (cubos), lo que puede provocar que el freno se atasque.
7. Verifique los líquidos y rellénelos según sea necesario.
Los niveles de líquido son cruciales para el buen estado y el rendimiento de su vehículo. Revise los niveles de líquido de transmisión, líquido de frenos, líquido de dirección asistida, aceite de motor y refrigerante. Si encuentra que alguno de estos líquidos está significativamente bajo, rellénelo y verifique si hay fugas.
Mucha gente se pregunta si es mejor cambiar el aceite antes o después de guardar el coche durante el invierno. Recomendamos cambiar el aceite antes de aparcar el coche durante el invierno. Esto ayuda a evitar que los subproductos de la combustión dañen el motor durante los meses de inactividad. Si no cambiaste el aceite antes de guardar el coche, hacerlo ahora puede ayudarte a mantenerlo en buen estado.
8. Arranca tu coche
Después de todo lo anterior, ¡es hora de arrancar el coche! Arrancarlo después de un invierno invernal puede ser complicado, pero estos consejos pueden ayudarte a que todo funcione sin problemas:
Presione el pedal del acelerador.
Si su coche arranca (el motor gira) pero no arranca, intente pisar el acelerador varias veces. En coches más antiguos, esto puede bombear combustible manualmente al carburador. Este combustible adicional puede darle a su coche el impulso necesario para arrancar.
Si su coche tiene carburador, tenga cuidado de no pisar el acelerador repetidamente, ya que esto puede inundarlo de combustible e impedir la combustión. Si lo inunda, podría tener que esperar hasta una hora para que el combustible se escape o se evapore naturalmente.
Deje su vehículo funcionando en modo inactivo.
Una vez que esté en marcha, deja que tu coche se caliente dejándolo al ralentí unos minutos; ¡el motor y la transmisión te lo agradecerán! Cuando el coche esté caliente, dale una vuelta por el barrio para que todo funcione de nuevo.
Devuelve la vida a tu coche
Cuando llegue el momento de sacar su automóvil del almacenamiento de invierno y aprender cómo prepararlo para la primavera, ¡deje que los técnicos profesionales ayuden a que su automóvil haga la transición a la nueva temporada!
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